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DR. URIEL LÓPEZ : CÓMO FUE ENFRENTAR
LA PANDEMIA COVID-19 EN SAN PABLO ATLAZALPAN

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En 2020 el Dr. Uriel López tuvo que hacer uso de todos sus recursos profesionales y personales para hacer frente a la pandemia.

Por Ana Paola Rodríguez

A sus 31 años de edad, con apenas 5 años de experiencia dando consulta médica y con recursos muy limitados, el Dr. Uriel López hizo frente a la primera ola de Covid-19 en un consultorio privado de San Pablo Atlazalpan, Estado de México. Fue tal la cantidad de enfermos que trató y su cercanía con la enfermedad, que desarrolló un sistema propio de diagnóstico y tratamiento.

 

San Pablo Atlazalpan tiene alrededor de 18 mil habitantes* y forma parte de la Zona Metropolitana del Valle de México. Durante la primera ola de Covid-19 los hospitales cercanos estaban saturados, sin contar con que mucha gente no quería ir a ellos por miedo a morir ahí.

 

El Dr. Uriel López recuerda bien al primer paciente que atendió por Covid-19. Un hombre de 32 años, con más de 39 grados de temperatura, saturando 70-75 y con bronquitis. Lo canalizó a un hospital y a los tres días su viuda le envió un mensaje para comunicarle que el hombre había muerto.

 

“Cuando recibí esta noticia sentí en parte culpa por acudir a mi familia. Entonces, lo que hice fue aislarme. Llegar a mi habitación nada más y quitarme toda la ropa y echarla en una bolsita. Ya utilizaba yo una pijama quirúrgica, mi cubrebocas y mi careta, entonces, prácticamente fue el primer paciente pero ya estaba yo preparado”.

 

Conforme la pandemia avanzaba y los casos de Covid-19 se multiplicaban, los consultorios privados cerraron en San Pablo y en los alrededores por temor de los doctores al contagio. En Santa Catarina Ayotzingo, el pueblo vecino, fallecieron tres médicos a causa de Covid-19.

 

“Yo tenía ya problemas con mi familia, estaba yo en depresión, y al final de cuentas la enfermedad de la depresión culmina con el suicidio. Entonces, vi al Covid-19 como una oportunidad para hacer lo que a mí me gusta y si me iba yo a contagiar, pues adelante, o sea, no tenía yo ya nada qué perder”. 

 

“Empecé a recibir  a todos los pacientes. Aquí afuerita habíamos puesto ya como una zona de riesgo porque estaban ahí formados todos los pacientes con temperaturas, desaturando y ya conforme fueron pasando, yo revisando… y no era de lejitos, era de “a ver descubre tu boca, si vas a toser me avisas y ya”… ver gargantas, ver nariz, escuchar pulmones… lo que buscaba yo era contagiarme”.

 

Atendía de 30 a 60 pacientes por día que llegaban con oxígeno suplementario y síntomas muy marcados.

 

“Se hablaba de cierto tipo de tratamientos pero no como algo establecido, una enfermedad que no sabíamos cómo iba a cursar, no entendíamos qué síntomas iban a presentarse a pesar de que ya empezaban a mandar información para nosotros (el Gobierno). El Covid-19 es una enfermedad desconocida prácticamente”.

 

Conforme más pacientes revisaba, el Dr. López se fue dando cuenta de un síntoma en común que presentaban los enfermos por Coronavirus.

 

“Se llaman petequias, son pequeñas hemorragias en el paladar y estas petequias son muy características en el Covid-19. Hay muchas más enfermedades que te pueden producir éstas, pero en todos los casos que he tenido las petequias eran muy características para Covid-19.”

 

A pesar de seguir el mismo procedimiento con los pacientes contagiados, siempre tuvo presente la importancia de un tratamiento personalizado dependiendo si el paciente presentaba diabetes, hipertensión, etc.

 

“Yo lo que empecé a hacer era adelantarme. Inmediatamente que tenían temperatura, escurrimiento nasal y las petequias en el paladar, ya me daba yo una idea de que era un probable caso de Covid-19. Me adelantaba con antivirales, entonces, iniciando con un antiviral, a los tres días sí desaturaban un poquito, pero ya no necesitaban el oxígeno a diferencia de un paciente que no recibió antivirales, como te repito, es un tratamiento que me ha servido bastante para estos casos.” 

  

“En este caso, estoy usando el Seltaferon, que es el Oseltamivir, lo uso como un inicio para evitar… al final de cuentas es un virus”.

 

“El Oseltamivir es como el tratamiento base, es como el tratamiento que nos va a ayudar al paciente a que no pueda llegar a tener neumonía. De ahí, dependiendo de la sintomatología. Generalmente son temperaturas muy elevadas. Mandaba antiinflamatorios hasta por cinco días, lo importante era que no tuviera temperatura, la hidratación que era muy importante y los aislaba”.

 

“Mi esquema era manejar antivirales, manejar antipiréticos, incluso, por ejemplo, el Montelukast es un medicamento que me permitía que el paciente con Coronavirus si llegaba a tener bronquitis ya no se complicara aún más, manejaba yo un antibiótico de base, en ese caso, podría ser desde una Penicilina hasta una Ceftriaxona o una Cefalotina, a lo que iba yo es que el cuadro viral siempre iba acompañado de una bacteria, una complicación.  Entonces, por lo que yo vi en los pacientes, generalmente, tenían 3 días con escurrimiento nasal, temperaturas muy leves y si no iban al médico al quinto día, era un paciente que ya tenía un mal pronóstico. En  ese caso, al final de cuentas, todos cursaban con bronquitis y cursaban con neumonía, la neumonía ya es la fase en la que ya necesitan oxígeno”.

 

Un desafío extra que enfrentó el doctor Uriel durante la pandemia de Covid-19 fue la desinformación, rumores y fake news que provocaron que mucha gente no fuera a los hospitales por miedo a morir ahí.

 

“Ya venían con oxígeno … se les daba la opción de que fueran al hospital, pero al final de cuentas, todos decidían tener a su propio paciente por Covid en su casa y no acudir al hospital por el miedo que ya andaba rondando. Que los médicos estaban matando y demás cosas. A veces, iban al hospital y del hospital ellos pedían su alta voluntaria, por todo el temor que se empezó a sentir por los doctores que mataban, y bla, bla, bla…”

 

Según explica el Dr. Uriel, el antiviral Oseltamivir en algún momento se utilizó para pacientes con VIH y al estudiar los efectos que tiene este medicamento le pareció que podrían ayudar al tratamiento para Covid-19.

 

Asegura que dar las dosis tempranas de este medicamento benefició mucho a sus pacientes. En este sentido, busca ayuda para hacer un protocolo de investigación con el Oseltamivir.

 

“Al final de cuentas todo el tratamiento es empírico, en base a la experiencia que tuve con todos los pacientes por Covid-19 y necesitamos tener una base científica del tratamiento. Por eso mismo no me he podido mover porque no tengo como tal un estudio, pero los pacientes que atendí sí están dispuestos a ser testigos”.

 

A pesar de no tener tiempo para llevar una bitácora del desarrollo de sus pacientes, recibía información de que estos se recuperaban. 

 

“Lo que hacía y lo que sigo haciendo todavía, porque sigo atendiendo casos, es que cuando ya veía yo que ya estaban bien o ya les daba yo de alta, pues les daba yo un abrazo, que significaba que ya había terminado la pandemia.” 

 

Al final de cuentas, Covid-19 trajo algo bueno para el Dr. López que reflexiona:

 

“Cuando empecé a ver que iban recuperándose los pacientes con los tratamientos que les iba yo dando pues sentía gusto porque yo los abrazaba y lloraban y decían: ‘Muchas gracias, doctor’. Eso como que me fue llenando, el saber que tengo algo muy importante todavía qué dar a la vida, me fue sacando prácticamente de la depresión y cada vez que dábamos de alta a un paciente me sentía muy bien, me sentía agusto, le estaba yo dando algo bueno a la vida, a diferencia de antes que pues ya no sentía yo el mismo interés de, incluso, dar consultas. Yo creo que los pacientes me impactaron tanto que al final de cuentas seguimos dando tratamiento y eso fue lo que ayudó muchísimo para salir de la depresión”.

Referencias

*https://mexico.pueblosamerica.com/i/san-pablo-atlazalpan/

2020 18,751 habitantes

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ANA PAOLA RODRÍGUEZ ESPAÑA

Artista, documentalista y periodista. Es Licenciada en Lengua y Literatura Hispanoamericana por la Universidad Autónoma de Baja California y tiene un Máster en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Su trabajo se ha publicado y difundido en medios de México y Estados Unidos.

paolandia@gmail.com